El frío y tus cámaras de fotos y vídeo: cómo cuidarlas en Navidad
- Team Platypus Project
- 23 dic 2025
- 3 Min. de lectura

La Navidad es una de las épocas más especiales del año para fotógrafos y videógrafos. Luces, reuniones familiares, paisajes invernales y viajes hacen que nuestras cámaras trabajen más que nunca. Pero mientras nosotros nos abrigamos, ¿qué pasa con nuestros equipos cuando bajan las temperaturas?
El frío puede ser un gran aliado para crear imágenes espectaculares, pero también puede convertirse en un enemigo silencioso si no sabemos cómo tratar correctamente nuestras cámaras de fotos y vídeo.
¿Cómo afecta el frío a las cámaras?
Las cámaras modernas están diseñadas para soportar condiciones exigentes, pero el frío intenso puede afectar a varios componentes clave:
1. Baterías: El frío reduce drásticamente la autonomía de las baterías. Es habitual que una batería que normalmente dura horas se agote en cuestión de minutos cuando estamos en exteriores a bajas temperaturas.
2. Condensación: Uno de los mayores riesgos no es el frío en sí, sino el cambio brusco de temperatura. Pasar de la calle helada a un interior cálido puede provocar condensación dentro del cuerpo de la cámara o del objetivo, poniendo en riesgo la electrónica y las lentes.
3. Materiales y mecanismos: Las piezas móviles, como el obturador o los anillos de enfoque, pueden volverse más rígidas. En casos extremos, algunos plásticos y sellos pueden sufrir con temperaturas muy bajas.
Tratamiento en frío: buenas prácticas para Navidad
Si vas a fotografiar o grabar estas fiestas en exteriores, especialmente en zonas frías o de montaña, ten en cuenta estos consejos:
Mantén las baterías calientes: Lleva baterías de repuesto en bolsillos interiores, cerca del cuerpo. Alternarlas cuando notes que una se descarga rápido puede marcar la diferencia.
Evita cambios bruscos de temperatura: Antes de entrar en casa, guarda la cámara en la mochila o en una bolsa hermética. Deja que se aclimate poco a poco durante 30–60 minutos para evitar la condensación.
No fuerces el equipo: Si notas que algún botón o anillo está más duro de lo normal, no lo fuerces. El frío puede hacer que los mecanismos respondan más lentamente.
Usa fundas y protección térmica: Existen fundas específicas para cámaras que ayudan a mantener una temperatura más estable. Incluso una mochila bien acolchada ya supone una gran ayuda.
Secado y revisión al volver: Al finalizar la sesión, revisa tu equipo. Si sospechas que ha podido haber humedad, deja la cámara en un lugar seco y ventilado antes de guardarla definitivamente.
¿Es bueno el frío para conservar las cámaras?
Curiosamente, el frío controlado no es negativo para el almacenamiento a largo plazo. De hecho, un ambiente fresco y seco es mejor que uno cálido y húmedo. El problema aparece cuando hay humedad o cambios bruscos de temperatura, algo muy común en invierno si no se toman precauciones.
Por eso, durante estas fechas, es importante prestar atención no solo al uso del equipo, sino también a cómo lo guardamos tras una jornada de fotos navideñas.
Navidad: frío, creatividad y cuidado
La Navidad es perfecta para capturar momentos únicos: luces, mercados, paisajes nevados y recuerdos familiares que no volverán. El frío no debería ser una excusa para dejar la cámara en casa, sino una razón más para aprender a cuidarla mejor.
Con un tratamiento en frío adecuado, tus cámaras de fotos y vídeo no solo sobrevivirán al invierno, sino que estarán listas para acompañarte durante muchos años más.
Estas fiestas, abrígate, disfruta de la fotografía… y cuida tu equipo tanto como cuidas tus recuerdos.
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