Guía de ópticas fotográficas: qué lente usar y para qué sirve cada una
- 9 jun
- 3 min de lectura

Una cámara importa.
Pero si hay algo que realmente cambia cómo se ve una imagen, es la óptica.
La elección del objetivo afecta la profundidad, la perspectiva, el tipo de retrato, la sensación de cercanía e incluso la emoción de una fotografía o un vídeo.
Y aunque al principio pueda parecer un mundo complicado, entender las principales ópticas es mucho más sencillo de lo que parece.
En Platypus Project trabajamos constantemente con diferentes lentes según el tipo de proyecto, porque no existe una óptica “perfecta” para todo.
Existe la adecuada para cada historia.
¿Qué significa realmente la distancia focal?
Cuando hablamos de un 24 mm, un 50 mm o un 85 mm, nos referimos a la distancia focal del objetivo.
De forma sencilla:
Números bajos = más campo de visión
Números altos = imagen más cerrada y comprimida
Esto influye directamente en cómo percibimos la escena.
Un mismo retrato puede sentirse completamente distinto dependiendo de la lente utilizada.
Gran angular (14 mm – 35 mm): enseñar más contexto
Las ópticas angulares capturan mucho espacio alrededor.
Son perfectas para:
También funcionan muy bien para storytelling, porque permiten mostrar a la persona dentro de un entorno.
Por ejemplo: en una boda, un angular puede enseñar no solo a la pareja, sino también el espacio, los invitados y toda la atmósfera.
Eso sí: si se usan demasiado cerca del sujeto pueden deformar ligeramente las proporciones.
Un clásico muy utilizado es el 24 mm, especialmente en vídeo cinematográfico y fotografía documental.
35 mm: el equilibrio perfecto
Si hubiera una óptica “todoterreno”, probablemente sería esta.
El 35 mm tiene algo muy natural: se siente cercano sin deformar demasiado y mantiene bastante contexto alrededor.
Por eso es muy popular en:
Fotografía lifestyle
Bodas
Street photography
Documental
Creación de contenido
Muchos fotógrafos lo consideran una lente muy narrativa porque permite contar historias sin sentirse excesivamente abierta ni demasiado cerrada.
50 mm: la visión más natural
El famoso “nifty fifty”.
El 50 mm se acerca bastante a cómo percibe la escena el ojo humano.
Por eso suele utilizarse muchísimo para:
Retratos naturales
Producto
Moda
Fotografía editorial
Vídeo con estética cinematográfica
Tiene una ventaja enorme:permite desenfoques muy agradables sin perder sensación de naturalidad.
Es una óptica muy equilibrada y una de las favoritas para empezar.
85 mm: el rey del retrato
Cuando pensamos en retratos con fondo cremoso y aspecto más elegante, muchas veces estamos viendo un 85 mm.
¿Por qué funciona tan bien?
Porque:
Comprime la imagen de forma favorecedora
Evita deformaciones faciales
Separa muy bien al sujeto del fondo
Genera un look más premium y cinematográfico
Es muy habitual en:
Retratos
Moda
Bodas
Beauty photography
En fotografía de pareja o retratos emocionales suele dar resultados espectaculares.
Teleobjetivos (100 mm – 200 mm o más): acercarse sin invadir
Estas lentes permiten fotografiar desde más lejos.
Se utilizan mucho en:
Deportes
Naturaleza
Eventos
Bodas discretas
Conciertos
En fotografía de boda, por ejemplo, un teleobjetivo permite capturar momentos reales sin interrumpir la escena.
Muchas veces, las emociones más auténticas aparecen cuando las personas olvidan que hay una cámara delante.
¿Prime o zoom?
Otro gran debate en fotografía.
Lentes fijas (Prime)
Tienen una única distancia focal (35 mm, 50 mm, 85 mm…).
Ventajas:
Más luminosidad
Mejor calidad óptica
Más desenfoque
Sensación más cinematográfica
Inconveniente:hay que moverse físicamente.
Zoom (24–70 mm, 70–200 mm…)
Permiten cambiar el encuadre sin moverte.
Ventajas:
Mucha versatilidad
Más rapidez en eventos
Ideal para situaciones imprevisibles
Por eso suelen utilizarse muchísimo en bodas y producciones dinámicas.
No existe la “mejor” óptica
La mejor lente depende siempre de lo que quieras contar.
Un retrato íntimo no pide lo mismo que una escena documental.
Una boda no se cubre igual que un vídeo de marca.
Y un paisaje no necesita la misma mirada que una fotografía de producto.
En Platypus Project entendemos las ópticas como herramientas narrativas.
Porque una lente no solo cambia cómo se ve una imagen.
También cambia cómo se siente.



